¿Qué pasa con tus cuentas cuando mueres?
Una privacidad fuerte también puede dejar fuera a tu familia. Así puedes asegurarte de que entren las personas adecuadas, y solo ellas.
Cuanto mejor proteges tus cuentas, más difícil es que entre cualquier otra persona. De eso se trata, hasta que te pasa algo. El correo cifrado, los gestores de contraseñas y la autenticación de dos factores no tienen una excepción de «mi pareja lo necesita». Sin un plan, tu familia puede perder el acceso a fotos, documentos, datos bancarios y suscripciones que necesita.
Un poco de preparación lo resuelve, sin debilitar tu privacidad.
1. Comparte ya lo esencial del día a día
La mayoría de las familias necesita lo mismo: datos del banco y de los seguros, suministros, la pensión, la wifi y el router de casa, y la cuenta de correo principal. Ponlo en una caja fuerte compartida de tu gestor de contraseñas (una organización «familiar» o una carpeta compartida) que tu pareja ya pueda abrir. Con eso queda cubierta la parte práctica, pase lo que pase.
2. Configura el acceso de emergencia en tu gestor de contraseñas
Muchos gestores de contraseñas permiten designar un contacto de confianza que puede solicitar acceso a tu caja fuerte. El acceso se concede automáticamente tras un periodo de espera que tú eliges, salvo que rechaces la solicitud. Bitwarden lo llama Emergency Access.
Si gestionas tu propio servidor de contraseñas, recuerda que el acceso de emergencia solo funciona mientras ese servidor siga en marcha. No dependas solo de él.
3. Usa las opciones de las grandes plataformas
Varios servicios tienen funciones integradas para esto. Configurarlas lleva unos minutos:
- Google: el Administrador de cuentas inactivas te permite elegir a quién se avisa, y quién puede descargar los datos que selecciones, si tu cuenta permanece inactiva durante el periodo que indiques.
- Apple: añade un contacto de legado que pueda acceder a los datos de tu cuenta de Apple tras tu fallecimiento.
- Facebook e Instagram: puedes elegir un contacto de legado para que se ocupe de una cuenta conmemorativa.
- Microsoft: no hay ningún ajuste que preparar, pero los familiares pueden seguir el procedimiento de Microsoft para las cuentas de una persona fallecida.
Los servicios creados para que la empresa no pueda leer tus datos, como Proton o Signal, normalmente tampoco pueden dárselos a tu familia. Para esos, solo servirá lo que prepares tú.
4. Prepara un kit de emergencia en papel
Esta es la parte que funciona sea cual sea el servicio que siga en marcha:
- La contraseña maestra de tu gestor de contraseñas.
- Los códigos de recuperación de la autenticación de dos factores de tu gestor de contraseñas y de tu cuenta de correo principal.
- Dónde están tus copias de seguridad y cómo abrirlas.
- Unas instrucciones breves escritas para alguien sin conocimientos técnicos: qué app instalar, qué importar, qué hacer primero.
Guárdalo en un sobre cerrado en un lugar seguro: una caja fuerte en casa, una caja de seguridad del banco o una notaría. Merece la pena preguntar en la notaría cómo incluirlo en tu testamento o en la planificación de tu herencia.
5. Ponlo a prueba
Siéntate con la persona que lo necesitaría y deja que pruebe el kit de emergencia mientras miras, sin ayudar. Cada punto en el que se atasque es algo que hay que arreglar. Actualiza el kit cada vez que cambien tu contraseña maestra o tus copias de seguridad.
Lo que no debes hacer
- No escribas todas tus contraseñas en papel. Una contraseña maestra más los códigos de recuperación es suficiente, y mucho más fácil de mantener al día.
- No compartas tus datos de acceso. Usa cajas fuertes compartidas y funciones de legado, así cada persona conserva su cuenta y nada se rompe cuando cambias una contraseña.
- No esperes. Todo el mundo piensa hacerlo «más adelante».